¡Despierta coño!-Me dijo mi hermano.
Me desperté un poco adormilado y le escuché.
¿No sabes que hoy es el día de la actuación?-Me aclaró.
¡Es verdad, ya lo había olvidado!-dije mientras miraba el reloj-¡Y sólo quedan 2 horas!
Seguidamente fui a buscar la chaqueta y no la encontraba.
¿Dónde estará?-Dije abriendo el armario.
Está encima del sofá, se nota que no te acuerdas nada del botellón que te pegaste anoche-dijo mi hermano.
Que cabeza la mía, bueno, con la resaca, ¿quién iba a acordarse?
Cojí el coche y me fui pitando al plató a 70 por hora.
Finalmente, llegué puntual, y mira que puntual...